Me llamo Alegría y me apellido de Paz, y sí, mi padre era un genio. Creo negocios desde que tengo uso de razón, los hago crecer y, si el mercado cambia, los vendo. Fundé mi primer e-commerce en el año 2008, no había llegado Amazon a España, que lo hizo en agosto de 2001. Era una tienda de artículos de danza que vendí después de la pandemia gracias a su tráfico, posicionamiento y base de datos de leads activos. Fundé un club en Madrid; se llamaba el Club del Bailarín, un espacio para bailarines donde ensayaban y se formaban con grandes referentes. Desde 2020 ayudo a otros emprendedores a conseguir lo mismo que hago con mis proyectos, que sus webs sean parte de su estrategia de ventas y no una mera tarjeta de visita.